Ley Bosman: La sentencia que revolucionó el fútbol

El fútbol, tal como lo conocemos hoy, es una simbiosis perfecta entre pasión y dinero. Los fichajes se convirtieron en uno de los puntos más atractivos del fútbol actual y los millones pasan de club en club en cada mercado de pases.

Siempre fue un deporte atractivo que acapara la atención de millones de personas en cada país, pero a partir de 1995 una sentencia revolucionó la industria con dos decisiones. El Tribunal de Justicia Europea determinó que los jugadores ciudadanos de la Unión Europea no ocuparían plaza de extranjeros, y que los futbolistas eran libres de fichar por otro club cuando finalizara su contrato. Este acontecimiento que tuvo – y tiene – repercusiones a nivel mundial, tanto clubes como jugadores deben agradecérselo a Jean – Marc Bosman.

Sin esta ley no podríamos haber presenciado a los “Galácticos del Real Madrid” o el curioso caso del Arsenal de Henry, Bergkamp y Fábregas que jugó un partido sin ningún jugador inglés entre los 16 convocados. También nos hubiéramos perdido de las llegadas gratuitas de Lewandowski al Bayern Munich, Pirlo y Pogba a la Juventus, Raúl al Schalke 04 o Ballack al Chelsea que fueron trascendentales para los títulos conseguidos en sus nuevos clubes.

¿Pero qué fue lo que desencadenaron estas decisiones? ¿Quién fue el hombre que tiene su apellido en una de las leyes más importantes de la historia del fútbol?

En 1990 el belga Jean – Marc Bosman rechazó una renovación de contrato por parte del Real Fútbol Club de Lieja. Debido a esto, el equipo que pertenecía a la Primera División de Bélgica lo colocó en la lista de transferibles con una cláusula de casi 12 millones de Francos Belgas, dinero que debía ser abonado por el club que quisiera al jugador por más que éste ya haya finalizado su contrato.

El Dunkerque francés apareció como el salvador de Bosman pero como se negó a pagar la cláusula el conjunto belga canceló el trato y apartó al volante de 26 años del equipo. Es ante esta situación que el jugador acude a la justicia y demanda al Lieja, a la Federación Belga de Fútbol y a la UEFA porque le habían impedido el traspaso.

Cinco años después, un tribunal de la Unión Europea (UE) dictaminó que era ilegal que los clubes cobraran por un traspaso cuando el contrato con el jugador ya había finalizado, así como los cupos de extranjeros para los futbolistas que son ciudadanos de la Unión Europea.

Los resultados que tuvo en el fútbol ya son conocidos, no tanto así como el porvenir del belga Bosman que no fue tan glorioso como el legado que dejó. Durante los años que duró el juicio estuvo recorriendo equipos semi profesionales y luego de la sentencia cobró una indemnización de 20 millones de francos belgas. No logró reestablecer su carrera futbolística y una vez retirado se vio afectado fuertemente por el alcoholismo.

Los cambios ya estaban hechos y la revolución benefició a clubes y a jugadores tanto así como al espectáculo, el mercado se volvió más atractivo y el dinero comenzó a fluir con más velocidad, los clubes más poderosos hicieron y hacen uso de su poder económico para conseguir a las mejores estrellas, llevando al fútbol a convertirse en una de las industrias más poderosas del mundo.

FOTO: libretadigital.com

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